Los síntomas del cáncer de colon pueden variar en función de su localización dentro del intestino grueso. En caso de que aparezca alguno de ellos, acuda a su médico lo antes posible para que realice el diagnóstico y tratamiento necesario, pero no se alarme sin motivo. Muchos de estos síntomas pueden coincidir con los de otras enfermedades menos importantes, como hemorroides, diarreas o trastornos digestivos.
- Sangre en las heces: es uno de los síntomas más frecuentes del cáncer de colon. Puede tratarse de sangre de tono rojizo, o de sangre negra, que se mezcla con las heces dando lugar a deposiciones de color negro llamadas melenas (más frecuentes cuando el tumor está en el colon ascendente). Tras cierto tiempo de sangrado, y si no se acude al médico, suele aparecer una anemia que a su vez acarrea una serie de síntomas como la sensación de falta de aire, cansancio, palpitaciones, mareos…
- Cambio en el ritmo de las deposiciones: aparece diarrea o estreñimiento (y, con frecuencia, intercalados entre sí) en personas con ritmo intestinal previo normal.
- Heces más estrechas: generalmente debido a que el tumor está estrechando el intestino y no permite el paso normal de las heces.
- Tenesmo o sensación de evacuación incompleta: suele aparecer en tumores localizados en el recto o el tramo final del colon.
- Dolor abdominal: es frecuente, aunque por lo general se trata de un dolor inespecífico. Cuando el tumor cierra parcialmente el tubo intestinal se produce un cuadro de dolor parecido al de un cólico. Cuando el cierre es completo, se acompaña de estreñimiento y vómitos.
- Cansancio extremo o pérdida de peso sin causa aparente: son síntomas generales e inespecíficos que suelen darse en determinadas enfermedades, entre ellas los tumores.

